Equilibrio y propiocepción

Mediante la propiocepción, el organismo obtiene información sobre la postura y el movimiento de todas las partes del cuerpo, integrándolas y haciendo que funcione correctamente mediante la modulación del sistema nervioso.

Gracias a ella y el equilibrio, nuestras mascotas son capaces de hacer su vida normal sin riesgo de lesionarse, respondiendo a cada cambio de manera correcta.

Cuando esto falla, podemos entrenar a nuestros pacientes para mejorar su condición mediante distintas técnicas y aparatos: cojines de estimulación, bosus, tablas de balanceo, texturas, physiorolls, etc.

Principalmente trabajamos a través de ejercicios de equilibrio, coordinación y cambios de superficies. Estos ejercicios suelen comenzar de un modo simple, y a medida que vamos obteniendo destreza se van complicando e introduciendo variedades.

Están indicados para pacientes con alteraciones neurológicas de todo tipo, cuando hay que reacondicionar una extremidad tras una cirugía o lesión importante, en animales geriátricos que van perdiendo fuerza y reflejos,  e incluso para estimular a cachorros en su fase de crecimiento.