Tras más de un año con nosotros y otro poco más de recuperación, está empezando a incorporarse y a mover sus extremidades posteriores poco a poco.

Yazmín fue encontrada en el arcén de una autopista, atropellada, ensangrentada y con la columna fracturada. Pese a la rápida actuación de sus rescatistas y la adecuada intervención veterinaria perdió la movilidad de su tercio posterior. 
Desde entonces ha estado con tratamiento, acupuntura, rehabilitación e infiltraciones, mejorando poco a poco gracias al coraje de su mamá de acogida y a sus ganas de luchar siempre, siendo la felicidad su seña de identidad más clara.

La semana pasada, y aprovechando sus renovadas fuerzas, comenzamos hidroterapia asistida con ella. Gracias a su vitalidad, su esfuerzo y su ilusión se hace aún más fácil trabajar con ella y obtener resultados sorprendentes que van más allá del mantenimiento que esperábamos.

¡Seguid atentos que Yazmín ya quiere empezar a pisar fuerte!